Algunas ves has sentido la necesidad de invocar a alguien con el pensamiento, llamar en sueños, clamar, gritar y rogar, así, simple, en pensamientos y luego poco a poco tu voz se va acallando, sofocando hasta encontrar el silencio y compartir junto a él.
Y luego un destello, algo que viene de improviso y remueve tu mundo, tu silencio, tu ignorancia
Ayer me paso así, dormida como siempre abrí mis ojos por un momento nublados por la ventana del bus, luego mi vista se logro enfocar y pestañee pensando que aun dormía, un sueño conocido repetido
Te conozco casi tanto como un sueño repetido que después cuando despierto deseo seguir dormido
Irónico, ese verso, tu verso, cabe perfecto en mi pensamiento,
Luego levantas la vista
Vergüenza, volteo mi cara para pretender que no te he visto y rogar que tu tampoco lo hayas hecho.
Siento mi cara enrojecer, y maldigo que mi deseo tan invocado ocurriera así
En un paradero de autobús, yo con la vista desenfocada por el sueño, tu parado igual que siempre abrazando a alguien que no puedo distinguir y en esos microsegundos que logro ver ruego que sea tu hermana
En que me he convertido, así, cursi yo no soy, no tanto, al menos pienso yo
Tú me inspiras a escribir
¿Te debería mandar una carta anónima diciendo tu también me inspiras ahora como yo antes a ti?